LE MOVIE. ROSEMARY'S BABY (1968)




Nunca una película había unido tanto estilo y horror. En 1968, se estrenó la película Rosemary's Baby, basada en el libro de Ira Levin y dirigida por el polémico Roman Polanski. En ese entonces, Polanski era un joven director más alternativo que popular, casado con la actriz Sharon Tate y que tenía a su haber cintas como Repulsion junto a Catherine Deneuve. Pero entonces, llegaría Rosemary's Baby y todo el mundo lo conocería.



Mia Farrow era la frágil y ascendente actriz, la it girl que estaba casada con Frank Sinatra. Pese a la diferencia de edad, eran una de las parejas más reconocidas y con esta película, Farrow se transformaría definitivamente en un icono de estilo. En 1968, Farrow adoptaría el corte de cabello moderno y andrógino cortesía de Vidal Sassoon, en plena filmación de Rosemary's Baby, además de llevar mini vestidos y estilos halter que luego serían imitados por muchas, gracias a los diseños de Pierre Cardin. Para Rosemary's Baby, Mia se pondría varios estilos con cuello Peter Pan ideados por la vestuarista Anthea Sylbert, los que mezclados con su nuevo estilo de cabello, destacaban aun más su estilo.



La historia está llena de leyendas y muchos dicen que la brujería de la cinta se trasladó a la vida real: luego de su estreno, la familia Manson asesinaría a Sharon Tate mientras estaba embarazada, el edificio Dakota (que en la cinta es el Bramford), luego sería escenario del asesinato de John Lennon y Farrow se divorciaría de Sinatra luego que el cantante le exigiera que dejara de lado su rol en la película. Lo que es cierto, es que esta aventura se transformó en una de las mejores películas de horror de todos los tiempos, una que junto a otras como Suspiria representan fielmente el estilo junto al talento, al historia y la estética.